ROMANCE DE INFANCIA

texto

de Alejandro Galaz

 

Trompo de siete colores

sobre el patio de la escuela,

donde la tarde esparcía

sonrisas de madreselva,

donde crecían alegres

cogollos de hierbabuena;

trompo de siete colores,

mi corazón te recuerda.

 

Bailabas mirando al cielo,

clavada la púa en tierra.

Fingías dormir, inmóvil,

y dabas y dabas vueltas…

y florecida en ti mismo

danzaba la primavera,

porque tu cuerpo lucía

pintura de flores nuevas.

 

Pedazo de alma fragante

de los peumos de mi tierra,

que parecías un huaso

llevando manta chilena,

al son de tu propia música

-bordoneo de vihuela-

cuando te hallabas cucarro

sabías bailar la cueca.

 

¡Arcoíris, choapino,

maestro de la pirueta,

elefante diminuto,

caballito de madera,

al huir de nuestras manos

que te ceñían la cuerda,

en la pista semejabas

un carrusel de banderas!

 

Trompo de siete colores

mi corazón te recuerda

y en su automóvil de sueños

a contemplarte regresa…

¡y qué suavidades tiene

la ruta que el alma inventa,

para volver a su infancia

que se quedó en una aldea!